Samuel García, el esposo tontito de la gobernadora de Nuevo León, Marianita Rodríguez, la influencer que una vez perdió la chancla y, en un efecto mariposa, le compró una niña al DIF, parió a la propia, enseñó mucha pierna y ahora podría modificar la constitución para ser candidata a la presidencia de la república y quitarle 14 votos a alguien que igual no iba a conseguirlos, tuvo un desliz matemático, como si hubiera estudiado en México, y dijo textualmente: «Maginen, estos 100 kilómetros de tubo, si tu vas en tu carro y le pisas a 100 kilómetros por hora, te puedes echar… hora y media».
Las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar y, hasta el ex presidente de México, Felipe Calderón, se burló de que Samuelito no haya logrado hacer la sinapsis necesaria para entender que 100 kilómetros se recorren en una hora si vas a 100 kilómetros por hora y, peor, grabarte diciéndolo y subirlo a redes sociales.
«El pedo no es que se te vaya la cabeza de lado, sino que lo andes presumiendo» pudo haber dicho el Comandante Borolas ante el yerro de Samuel, pero no lo dijo; en cambio se burló del error en sí, no de la necesidad de andar publicándose en redes sociales sin pudor alguno sabiéndose estúpidos.
Nuestra teoría es que Samuel paró a echarse unos taquitos de barbacoa en su trayecto y ahí está la media hora traemos perdida.