Una vez más, los Premios Oscar 2025 quedaron marcados por un escándalo insólito: la desaparición de una estatuilla dorada en plena ceremonia. Las sospechas han caído directamente sobre Karla Sofía Gascón, la actriz que, tras el escándalo generado por su participación en la película «Emilia Pérez», ha generado un rechazo generalizado por sus polémicas declaraciones.
«Se trata de una figura grande, pesada y con una base ancha, es decir, algo imposible de esconder para cualquiera menos para Karla», comentó un asistente de producción que prefirió mantenerse en el anonimato por miedo a represalias (y a que lo pongan a ver el bodrio de película de Jacques Audiard una vez más).
La investigación se activó cuando un miembro de la Academia notó que faltaba una estatuilla en la zona de premiación. Inmediatamente, las miradas se dirigieron a Gascón, quien, con una actitud desafiante, negó las acusaciones y dejó caer una frase lapidaria: «Si me la hubiera robado, ¿habría trabajado con Zoe? ¡Por favor, respeto!», para luego ponerse a llorar y acusar una campaña de odio en su contra.
Sin embargo, las sospechas no se disiparon. Según testigos, la actriz salió de la ceremonia caminando de manera peculiar, lo que llevó a algunos a especular que podría haber escondido la estatuilla en la entrepierna, pero luego se reveló que lo más probable es que solo se tratara de una erección casual, causada por volver a ser el centro de atención sin tener que demostrar ningún talento histriónico.
Por su parte, la policía de Los Ángeles ha barajado varias hipótesis sobre el paradero de la estatuilla. En primera instancia sospechan de una banda de ladrones progre-latinos, pues algunos creen que todo fue un sabotaje de la industria “woke” para obligar a Hollywood a premiar más películas con discursos incómodos y subtítulos innecesarios. Otra línea de investigación, sostiene que pudo tratarse de un robo anal tipo Houdini. Ante la falta de bolsillos en su vestido, Karla pudo haber recurrido al famoso método «paquete exprés», estrategia conocida en ciertos círculos penitenciarios y en algunos camerinos de Broadway.
«Mire, no quiero decir que es imposible esconder un Oscar ahí, pero considerando el tamaño de la base y el peso del premio, si lo hizo, se merece otro por la hazaña», declaró el cirujano que atiende a «El Potrillo» cada vez que se embona «por error» una botella en el fundillo.
A pesar del escándalo, varios miembros de la industria han salido en defensa de la actriz. Zoe Saldaña, en un gesto de solidaridad, aseguró que «lo importante no es quién tenga el Oscar, sino que yo sí lo gané sin hacerme la víctima». Por su parte, Audiard, director de «Emilia Pérez», expresó su apoyo incondicional «a quien quiera que sea esa tal Karla Sofía Gascón».
Cuando la controversia parecía llegar a su punto álgido, el misterio se resolvió de la manera más absurda. Horas después del evento, la estatuilla fue encontrada en un baño del Dolby Theatre. «Estaba en el bote de basura, entre varias servilletas y un guion descartado de Emilia Pérez. No sabemos si alguien se arrepintió de llevárselo o si simplemente no le cupo bien», informó un miembro del equipo de limpieza.
Por ahora, Karla Sofía Gascón sigue negando cualquier responsabilidad, mientras que la Academia ha declarado que en futuras ceremonias revisará con más rigor a los invitados, especialmente a los que tienen la costumbre de introducirse cosas en el fundillo.