A la vieja, pero bonita, usanza de los señores románticos, como ya pocos acostumbran llevar a cabo el acto comunicativo, «El Mayo» Zambada habría hecho declaraciones delicadas sobre su captura, por medio de una carta que periodistas estadounidenses difundieron este sábado. En dicha epístola asegura que, por las malas, fue emboscado, secuestrado y trasladado sin su consentimiento a Estados Unidos, donde lo detuvieron.
La misiva, de poco menos de dos cuartillas y escrita en inglés, habría sido distribuida por Frank Pérez, abogado del famoso líder del Cártel de Sinaloa. Esto, luego de más de una semana en la que el gobierno mexicano no ha sabido explicarse cómo pasó lo que pasó, porque, básicamente, los gringos no le han soltado la sopa. Y eso que el Licenciado ha estado de latoso en cada Mañanera para que le digan algo. Si no fuera tan soplón, igual y sí le decían, pero sabemos de qué pie cojea y con cuál coge… para la izquierda.
Pero lo que más calentó los ánimos de los desquehacerados de la supercarretera de la información fue que Zambada asegura que su captura se dio por una reunión en la que supuestamente se encontraría con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y con Héctor Melesio Cuen Ojeda, exalcalde de Culiacán y exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, con el fin de limar asperezas entre ambos. Lamentablemente, a él le aplicaron la de «véngase para acá, manque no quiera», y a Cuen lo mandaron con Diosito ese mismo día.
Obviamente, la racita en Equis punto com no dejó pasar la oportunidad para preguntarse qué iba a hacer el gobernador de Sinaloa con uno de los líderes del Cartel de Sinaloa, siendo que Rubén Rocha Moya es tan cercano a nuestro Licenciado. Y con tanto chisme y hashtag que les encanta sacar a los conservadores, pues, como que eso no le ayuda.
Lo bueno para Rocha es que el mismísimo Licenciado, casualmente, le tocó andar por sus tierras este fin de semana y ya salió con la clásica de no adelantar conclusiones, que él apoya y confía en el góber y hasta lo felicitó por dar la cara ante tales acusaciones. Nada más hay que avisarle que Rocha no ha dicho nada sustantivo al respecto.
«A mí lo que me extraña, y me entristece, la verdad, es que no me haya dedicado unas palabras en esa carta. Ni que yo estuviera pintado. Tantas vueltas que me he echado para acá y ni un “Luego te llamo”, “Ya te extraño, gordo”, “Nos debemos una salida”. ¿Pues de qué se trata? Mi corazón no será bodega, pero uno tiene sus sentimientos», se rumora que habría dicho entre sueños el Licenciado, sin que se supiera si hacía referencia a la carta de «El Mayo» o a algún antiguo amor de buchona del que se acordó.