Por: becario EAD
Todos alguna vez hemos sido engañados en Internet. Ya sea con sorteos falsos en Instagram que dicen que te ganaste un iPhone, cuando “Cristiano Ronaldo” te pide desde su cuenta alterna que le deposites 2 mil varos a su tarjeta de Banco Azteca, o cuando una madura fogosa a 2 kilómetros de ti supuestamente quiere hablar contigo, es muy común que caigas en los engaños a los que nos expone el maravilloso, pero peligroso, mundo de la web.
Uno de los engaños que cobra más víctimas día con día es el “catfish”, término que en un principio significaba hurtar la identidad de alguien más para crear un perfil falso, pero, con las herramientas que ofrece la tecnología actual, ahora puede referirse a alguien que simplemente abusa del “retoque” y muestra una versión mejorada y muy lejos de la realidad de sí misma.
Las aplicaciones para citas se han convertido en los espacios ideales para que proliferen este tipo de farsas. Un día haces match en Tinder con una persona especial, que parece cumplir con todos tus estándares, pero cuando se ven afuera del metro Chabacano, te das cuenta de que has sido víctima de un engaño. La chica con la que estuviste hablando todo ese tiempo, resultó no ser chica, sino extra large… esa cara angelical que te hacía querer lamer la pantalla de tu celular no es para nada como se veía en las fotos y, aunque logres distinguir que sí es la misma persona, pareciera que trae puesta una botarga de ella misma… Es en ese momento cuando, como los tobillos de esa farsante, desearías desaparecer.
Tras años de malas reseñas, gente que se ha sentido estafada y un sinfín de demandas, el equipo del sitio de citas “Tinder” ha decidido tomar cartas en el asunto y ha implementado algunos controles para velar por los intereses de sus usuarios.
«Estamos al tanto de que muchos de los perfiles en nuestra aplicación son engañosos. El uso de filtros, fotos de arriba para abajo, fajas colombianas y fotos con las amigas que sí están chidas para que no sepas cuál es cuál, se han convertido en un problema de talla mayor para muchos incautos que no saben distinguir a las gordas cobardes», declaró Justin Tinderlake, creador de la aplicación.
«Es por eso por lo que, como parte de un plan estratégico para evitar este tipo de problemas, hemos decidido que sea de carácter obligatorio especificar el índice de masa corporal en tu perfil», sentenció.
Muchas personas han celebrado está decisión, y exigen que, para evitar otro tipo de sorpresas, también sea obligatorio especificar otros detalles, como el tipo de genitales que la persona porta, el pantone de su piel, su código postal, número de crías, si es Swiftie, si tiene un ex buchón y demás aspectos cruciales para saber si deslizar a la derecha.
Todo suena bastante razonable, siempre y cuando no te pidan tu estado civil, lo cual ya sería atentar contra tu privacidad y la de tu esposa.