El presidente Trump podría clasificar a los productores de lechuga en México como “Organización Terrorista”. El primer paso de este plan imperialista es nombrar al brote de ciclosporiasis en Estados Unidos como un brote de “diarrea explosiva”, lo que automáticamente te hace pensar en un atentado del ISIS, aunque solo se trate de heces.
Una vez que le atribuyó propiedades destructivas a esta emergencia sanitaria, el mandatario no tardó en señalar un culpable: la lechuga mexicana, a la que ya se refiere como “arma biológica”.
Por supuesto que esto no significa que México haya enviado a Moctezuma a cobrar venganza al extranjero, ni que se trate de una estrategia de intimidación mientras se renegocia el T-MEC, que en este caso sería T-MECAGAS. Pero sin duda será aprovechado por el país vecino para continuar con su agenda intervencionista y facilitar una futura invasión. Aunque, por lo pronto, su tanque de guerra es el del escusado.







