Los conceptos de hombre, novio o marido «trofeo» pudieran parecer nuevos y poco comunes, pero, en realidad, se trata de una práctica muy añeja y más presente de lo que parece, sobre todo ante el auge de las redes sociales y la necesidad de las mujeres de presumir todo de lo que se rodean. Ya sean viajes, joyería, artículos lujosos o ropa, a la munier le gusta llamar la atención y es capaz de usar lo que tenga a la mano para lograrlo. Y, por supuesto, los hombres no somos la excepción.
A toda mujer le gusta presumir que tiene al mejor hombre, al novio más guapo, al marido más exitoso, porque, justamente, eso hace que eleve su status social. Por supuesto, hay muniers que ponen sus objetivos por encima de los sentimientos de los hombres, porque piensan que carecemos de ellos o que no nos importa. Y pueden tener razón, pero de todos modos a nadie le gusta que lo traten como objeto. Bueno, a algunos sí. O a muchos.
Por eso, el equipo de testosteronólogos e investigadores de las cosas del hombre de EAD, se propuso indagar cuáles son las señales que nos convierten en «hombres trofeo», porque quizás tú seas uno y no te has dado cuenta. Así que, aplícate y sal de una vez de la duda (y del clóset, si es necesario), porque, si te trae de trofeo, en una de esas le puedes sacar provecho.
Así que te puedes considerar un hombre trofeo si tu munier…
- Publica fotos de ambos para sus redes sociales, pero como a ella le gustan. Así que olvídate de poses de ánime o locochonas, todo debe quedar muy nais o fancy, como ella le diga.
- Quiere que conozcas a todas sus amistades y enemistades en persona. Obviamente, querrá que te vean sus amigas, las gordas y feas, pero también sus enemigas, a las que les quiere provocar envidia.
- Te invita sólo cuando a ella le conviene que estés presente. Como buen trofeo, no eres bienvenido si la situación no amerita que te presuma. Igual eso te da un respiro y mientras puedes visitar a las otras 5 morritas que traes.
- Poco se interesa en tus intereses o problemas. Todas de las veces que le cuentes que golearon a tu equipo o que cancelaron la serie que te traía bien picado, no le importará.
- Le preocupa mucho la imagen que tienes. Olvídate de la playera pirata de tu equipo y de llevar tus shorts para andar a gusto. Te querrá al tiro para las fotos. En este caso, sé hombre, no te dejes vestir por ella. Pero, eso sí, viste bien. Como hombre.
- Te sientes manipulado. La munier que nos trae de trofeo nos ve como objetos y se cree la dueña, así que siempre intentará manipularte en tus decisiones. Siempre empiezan con lo más sencillo hasta que llegan a convencerte de comprar los boletos para ir a un musical. Abusado.
Si en tu relación ya pasaste por al menos tres de estas, felicidades, definitivamente eres un «hombre trofeo» y solo te quieren para exhibirte como chango de zoológico. Si, en cambio, no has vivido ninguna, parece que no eres un «hombre trofeo», sino alguien muy feo, carnal. Ni modo.






