«¿Y eso para qué o qué?»: ¿Se celebra o se conmemora? Estos son los 5 tips para celebrar el 8M como se debe (sin pagar una videollamada con el Temach)

Se acerca el 8 de marzo y, con él, esa incertidumbre que a muchos hombres de bien les genera más ansiedad que ver la cuenta de la tarjeta después de un fin de semana de la salida con la morrita que les gusta. Que si se felicita, que si se regalan flores, que si es un día de lucha o una excusa para que el jefe organice una rifa de licuadoras… El punto es que cada año te encuentras en la misma encrucijada: hablar y cagarla, o hacerte bolita, quedarte callado y que, a pesar de ello, te terminen llamando «violín en potencia».

Para ello, nuestros sesudos expertos en el arte de dominar a sus maridas y exnovias, por más bravas que estas se pongan, nos traen los 5 tips definitivos para que termines con una funa asegurada y, de paso, le des material a los pódcast de mujeres de cierta talla. Que al cabo, ya todo está perdido y mejor morir siendo valiente, defendiendo el sentido común y enfrentando a las de los trapos, que vivir como un pusilánime.

  • Felicita a todas las mujeres que te topes (y de paso, diles lo bellas que se ven especialmente ese día). Sí, compadre, que no te tiemble la voz para soltar el clásico «¡Feliz día, preciosa!». Es más, mándale un sticker de rosas a tu compañera de trabajo y dile que es «un ser de luz». Más de alguna mujer de bien te lo agradecerá y, chicle y pega, hasta sales con novia ese día.

Ya si de plano te quieres poner de pechito, haz un post en el grupo de Facebook de la oficina agradeciendo a «las mujeres de tu vida» con una foto de tu mamá, tu ex y esa influencer que sigues porque «inspira».

  • Organiza una rifa de licuadoras (porque qué mejor manera de homenajearlas que con electrodomésticos, ¿verdad?). Lo que las mujeres quieren en realidad, desde el fondo de su corazón, es una buena promoción en electrodomésticos. Así que ya sabes, organiza la rifa anual de planchas, licuadoras y juegos de ollas y, si puedes, dale el toque millennial con un pastel con la leyenda «Feliz día, reinas» en betún rosa. No olvides el discurso emotivo en la oficina sobre lo importantes que son «para nosotros, los hombres».

  • Activa el modo «No todos somos iguales» y defiéndete como un guerrero. Si alguien menciona la palabra «machismo», interrúmpela de inmediato y suelta la legendaria frase: «pero no todos los hombres somos así». Es más, métete al debate como si fueras el paladín de la masculinidad incomprendida. A algunas de ellas les encanta que en su día les expliques las cosas que no entienden y defiendas tus ideas con el sentido común.

  • Atavíate para la ocasión. A donde vayas lleva esa playera que diga «No sé quién las inventó, no sé quién nos hizo ese favor…», del Guatemático de la canción, el señor Ricardo Arjona. Además, no dudes en ponerla en la playlist en modo loop.

  • Haz chistes porque, al final del día, donde entre la risa… El humor es clave, así que no pierdas oportunidad para soltar un chistorete de tío sobre las pintas en las paredes o para decir, bien cínico, que «ya deberían estar en su casa cocinando».

Si sigues estos tips, ten por seguro que vas a convertirte en ese hombre que será recordado para la posteridad como un héroe incomprendido. Así que no importa que te bloqueen, te ignoren y te hagan memes, tú celebra ese día como a las mujeres de bien les gustaría. Si llega el momento en que ya veas que todo está perdido porque una jauría de orcos se te deja venir, solo recuerda que «usted es el premio, mi compa».

Acerca de Fede

Fede

Profesor en Escritura Creativa. Lingüista y estudioso de escrituras expandidas y poéticas experimentales.