La Universidad de Harvard reconoció a Christian Nodal con el codiciado «RAZA Trailblazer Award», un premio a su trayectoria en la música regional, por lo que el creador de éxitos como «Adiós Amor» ahora comparte espacio con luminarias del conocimiento en una de las instituciones más prestigiosas del mundo. Según informó el departamento de Relaciones Interculturales y Raciales de la universidad, el premio es otorgado a personas de ascendencia mexicana que han hecho contribuciones significativas a la identidad mexicana y sus comunidades en Estados Unidos.
Nodal, con su característico estilo y su música dolorosamente pegajosa e ideal para una pedita de buró, ha logrado lo que ni los mejores diplomáticos: exportar el desamor y el tequila en cada acorde. Con decir que hasta se cree que algunos estudiantes de Harvard han comenzado a agregar frases como «y puro pa’ delante, viejones» a sus tesis, claramente inspirados por el impacto generacional del sonorense.
Durante la ceremonia, para no variar, Nodal estuvo acompañado de su esposa, Ángela Aguilar, quien no perdió la oportunidad de tenerlo bien apañado y de compartir en redes sociales cada segundo del evento. Entre fotos sonrientes y abrazos cargados de orgullo ranchero, la pareja mostró al mundo cómo el talento mexicano puede llegar hasta los pasillos de Harvard.
No es la primera vez que Harvard concede este galardón a un artista mexicano. Antes de Nodal, legendarias agrupaciones como Los Tigres del Norte y Grupo Frontera también recibieron este reconocimiento, generando así un prestigioso linaje de representación musical. Sin embargo, hay quienes comentan en redes que, con esta decisión, Harvard quizá esté abriendo la puerta a una nueva era en la academia, una donde la influencia no se mide en publicaciones científicas, sino en reproducciones de Spotify y streams de desamor. Por esto, algunos cerebritos ya están abriendo las apuestas a ver si el siguiente en la lista será Peso Pluma o Natanael Cano.
Por su parte, Nodal expresó su gratitud y, fiel a su estilo, dijo unas palabras sobre la importancia de representar a su país y de seguir echándole ganas a los sueños, sobre todo si se trae un Pantone que no ayuda mucho. Aunque su discurso no incluyó citas de filósofos clásicos, sí dejó claro que el camino al éxito no tiene fórmulas, pero sí muchas morritas chisqueadas, botellas y cantar precioso.