Luego de que la semana pasada, el dirigente nacional del PRI y cliente frecuente de las clínicas de bótox, Alejandro «Alito» Moreno, le pidiera al candidato de MC a la presidencia, Jorge Álvarez Máynez, que declinara a favor de la Chóchil Gálvez, el tema volvió a surgir con mayor fuerza en estos días. En primera instancia, debido a que el correligionario de Máynez, Luis Donaldo Colosio Riojas, sugirió que el tercer lugar de las encuestas declinara por el segundo. En segunda instancia, porque Alito retó al candidato de la sonrisota a declinar por Chóchil, a cambio de que el mismo Alito Moreno deje la presidencia y su candidatura al senado por el PRI.
Inmediatamente, Máynez le respondió burlonamente que «nanais», que primero deje la dirigencia del PRI para que entre Beatriz Paredes y que ya luego veían, con mucho gusto, ese asunto, con el fin de crear un frente opositor para pelearle a sus patrones: Morena. Cosa que, obviamente, ocurrirá, ni siquiera en los sueños húmedos, alcoholizados y guajiros del Máynez.
Por su parte, el mismo que prendió la mecha y ahí nada más dejó que el fuego siguiera su curso, Colosio Riojas, nada más para avivar más el incendio, publicó un video en el que invitó a ambos candidatos a llegar a un acuerdo porque él no ve de otra para ganarle al partido del Licenciado o, ya de menos, restarle el poder que puede llegar a tener en caso de que la oposición vaya dividida. Lo que no ocurriría si el Máynez y MC no fungieran como esquiroles de Morena.
«Mira, pinche Alito, hijo de tu tal por cual. Que te quede claro que no voy a declinar por la gorda vende gelatinas, ni aunque tú te vayas. Voy a ser fiel a mis principios y a mis finales, además de que no puedo traicionar al Licenciado ni a la doctora, porque ellos cuentan conmigo. Yo era un don nadie y me dieron la oportunidad de ser candidato… ¡Eh! ¿A dónde se lleva ese charquito, si todavía tiene la botella? Mejor tráeme otra, cabrón», se rumora que el candidato Máynez pudo comentar, mientras se refrescaba en una cantina con Carta Blancas, en aparente estado de ebriedad y con los pantalones meados.
Mientras tanto, en una universidad donde estuvo Máynez no faltó el morro caguengue que le pidió que no divida el voto y que mejor ya se retira con la poquita dignidad que le queda. Por su parte, doña Florinda Sheinbaum solo atinó a comentar que se trataba de una pelea de lisiados que, como saben que van a perder, nada más andan viendo quién queda al último.






