«Yo ya con que se medio pare me doy»: Estas son las 5 metas más recurrentes de los hombres de bien, según Chat GPT

Ser hombre no es fácil, mucho menos cuando te propones ser un hombre de bien y cumplir con tus obligaciones y tareas counes, más las que se acumulen, ya sea en la familia, en la escuela o en el trabajo. Pero, aunado a ello, ser un hombre hecho y derecho, al que no le dan cosquillas en el «uyuyuy» implica también tener sueños y hacer lo posible por cumplir con las metas que te propones haciendo lo que es correcto. No vaya a ser que termines como tu primo el drogadicto o como tu tío, quien ahora gusta de que le llamen Lucero.

Si bien, cada hombre es diferente, el equipo de investigación de cosas de hombres del EAD, siempre comprometidos con el bienestar de todo hombre entero, se dio a la tarea de indagar con la inteligencia artificial, cuáles son las 5 metas que se proponen cumplir los hombres de bien. Así que dejemos que el Chat GPT nos oriente sobre las metas que más nos preocupan a los machos y cómo podemos llegar a cumplirlas.

  1. No dormirse al ver películas. Sin duda una preocupación que tenemos todos, sobre todo para que la morrita con la que vamos no se agüite por no tomar en cuenta las películas que le gustan. Ahora bien, si el sueño te gana, de menos acurrúcate en tu chica como el bato romántico que eres. Quién quita y tú te quedas dormido, pero otra cosita se despierta.
  2. Jamás romper el pacto. No traicionar a los compas es una ley no escrita que todo hombre debe tener en mente. Así que nunca traiciones a tus amigos por nada, menos por una morrita loca.
  3. Conquistar a la morrita que te gusta. Si aún estás en esa bonita etapa de quedar con la morrita y no ha caído, por supuesto, que tu meta es conquistarla. Así que ve con ella y hazle ver que solo piensas en ella y que si se va a armar o mejor ya no le buscas. Pero hazlo con ternura, no vayas como chivo en cristalería. Ya si no se arma, ni modo, a buscar a una morrita de tu liga.
  4. Bajar la pancita. Antes de que termines resignándote, haz lo posible por dejar atrás esa pancita que se puede convertir en tambo. Camina, corre o haz lo que sea necesario para evitar cargar con esos kilitos de más. Empieza por no tragar pan y dejar el refresco.
  5. Llegar al tercer misisipi. Sin duda, la hazaña más compleja, pero una de las más deliciosas. Si estás de suerte y se puede, chingón. Si de plano no se puede, no te quiebres, recuerda que no eres máquina, mi campión, y que otros lo hemos intentado e igualmente hemos fallado. No estás solo.
Acerca de Fede

Fede

Escritura creativa, lingüista y estudioso de escrituras experimentales.